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"Con solo 12 años tenía que volver a casa de madrugada sin luz en las calles"

Esta semana D-Cerca ha entrevistado a Francisco Gómez, más conocido como 'El Cordobés', quien fue alcalde de Las Norias de Daza

Pregunta. -Todo el mundo le conoce por ‘paco el cordobés’, ¿se debe a su lugar de nacimiento o tiene alguna historia detrás? 
Respuesta. - Me conocen así porque nací en Córdoba, pero desde los 9 años vivo en tierras almerienses. Mis padres decidieron que debíamos mudarnos a Roquetas de Mar y, desde que llegué, estuve trabajando en un bar por las tardes y por las mañanas iba a clase. Ganaba 5 pesetas y la comida, que era por lo que realmente trabajaba allí, así ahorraba gastar en mi casa ya que éramos 10 hermanos.  
 
P. - Si es duro trabajar en un bar a una edad adulta, ¿cómo era dedicarse a esa profesión con tan solo 9 años, compaginándolo con las clases y en aquella época? 
R. - Imagínate cómo era la situación, Roquetas tenía, en aquellos entonces, alrededor de 2.000 habitantes, no había luz en las calles, es más, ni siquiera estaban asfaltadas. En invierno podía terminar fácilmente a la 1 de la madrugada y me iba andando a mi casa, que estaba a 700 metros más o menos, yo solo. Pero como estaba acostumbrado a esa situación, aunque ahora lo pienso y es una de las épocas más ‘durillas’ que pasé, antes no lo veía así. Además, a los 10 años tuve que dejar de ir a clase.  
 
P. -Tuvo que hacerse responsable y madurar a  gran velocidad, ¿cuáles eran sus obligaciones con tan solo 10 años? 
R. - Gracias a una parcela y una señora casa, muy difícil de encontrar en aquellos años, que nos dio Franco, mi familia se mudó a Las Norias y yo seguí trabajando en el bar, durmiendo en la casa del jefe. A los 13 ya era responsable de un bar. El dueño se encargaba del que tenía en Roquetas y a mí me mandó hacerme cargo del que abrió en La Urba. Entre mis obligaciones se encontraba cocinar para los ‘domingueros’ que venían de Almería, además tenía a un par de críos más trabajando conmigo.  
 
P. - A parte de trabajar en la hostelería, ¿ha desempeñado otros empleos?  
R. - Después de estar unos años trabajando aquí, pasé por un par de bares más y a partir de los 18 años, por mi temperamento y mi naturaleza nerviosa, no pude seguir trabajando detrás de la barra. Mi siguiente etapa en referencia al empleo fue haciendo parcelas en Las Norias con ‘los orugas’, aprendí mucho trabajando con ellos porque mis compañeros  tenían de 47 a 50 años mientras que yo tenía recién cumplida la mayoría de edad, lo que me hizo saber más tanto de la vida como del trabajo. Mi siguiente destino fue en Palma de Mallorca, solo pasé allí cuatro meses, pero fue una gran etapa siendo pasavinos en un hotel. Cuando regresé a Las Norias estuve trabajando de albañil, me dediqué a los camiones durante unos 8 años, que esta ha sido la herencia que le he dejado a mis hijos y, por último, he trabajado en la agricultura. A día de hoy, ya jubilado, tengo una pequeña tierra y animales de los que me ocupo como pasatiempo. 

P. - Como ha contado, se ha dedicado a numerosos oficios, ¿cuál de todos le ha llenado más?  
R. - Yo creo que a nadie le gusta trabajar, pero la verdad es que todas las cosas a las que me he dedicado las he hecho bien y, cuando algo se hace bien, es porque te está gustando. Si tengo que quedarme con uno de mis trabajos, me decanto por la agricultura, siempre me ha encantado y ahora es uno de mis hobbies. El trabajo que menos me ha gustado ha sido el de los camiones, ya que es muy esclavo y tienes que aguantar miles de cosas a la gente.  
 
P. - En una etapa de su vida se dedicó a la política y fue alcalde de Las Norias durante un largo periodo de tiempo, ¿cómo decidió iniciarse en ese mundo? 
R. - Soy una persona de ‘la calle’, es decir, me conoce mucha gente porque siempre he tenido mucho contacto con todo el mundo, y eso es lo que buscan los partidos políticos, gente de ‘la calle’. Si no entré antes en el mundo de la política fue porque no lo tenía claro, yo sabía qué era lo que pensaba yo, pero no qué pensaban los demás. Estuve en reuniones de casi todos los partidos políticos a nivel de la zona de El Ejido. Finalmente, la gente que más me convenció fue la del PP y me decidí por este partido. He estado vinculado a la política durante casi 20 años, aunque de ellos, 4 estuve fuera por una información falsa que salió sobre mí y que finalmente se aclaró y volví al lugar que me correspondía.  
 
P. - Además de pasar tiempo con los animales y en su tierra, ¿qué otras cosas le gustan hacer en su tiempo libre? 
R. -Todas las tardes me voy a La Urba a jugar con mis amigos al dominó o a las cartas. No me gusta encerrarme en el club del jubilado o en casa.  
 
P. - Lleva prácticamente toda su vida viviendo en esta zona, ¿cree que han cambiado las costumbres que había antiguamente o la gente? 
R. - La vida ha cambiado mucho para mejor, pero vivimos con los problemas del día a día y no nos percatamos de las comodidades y facilidades de las que disponemos.  Cuando era pequeño la vida era muy diferente, pero te acostumbras a vivir así y no te percatas de las carencias. Ahora me alegro de que las cosas hayan cambiado, no hubiese querido esa vida para mis hijos y nietos. En cuanto a la gente, la juventud no es lo que era antes, que sigan viviendo con las comodidades y libertades que tienen, pero creo que deberían tener más obligaciones y no acostumbrarse a la facilidad de ampararse en los padres, quienes les dan todo hecho. 
 
P- Cuando sacaba tiempo para divertirse, ¿qué le gustaba hacer? 
R.- Me divertía sin dinero. Lo que más me gustaba era reunirme con mis amigos en el tranco de una casa y pasar las horas muertas hablando, alguna vez que otra hacíamos alguna gamberrada, pero cosas de críos, sin ninguna maldad. No hay color a cómo se divierten ahora. 
 
P.- Me ha dicho que tiene hijos y nietos, antes la vida no era como ahora y para empezar una relación lo primero eran los padres, ¿recuerda cómo comenzó con su mujer y cuándo se presentó ante su familia? 
R. - Mi mujer es de Las Norias y la conocí como era habitual antes, ella pasaba a comprar o a hacer algunos recados y me fijé en ella. También la veía en el cine o en el baile, pero no era como ahora, antes estaban las madres sentadas mirándolas mientras bailaban, no nos podíamos ‘arrimar’ ni un poco. En 7 años que estuvimos mi mujer y yo de novios, no salimos ni una vez solos. Cuando me presenté a sus padres tenía 17 años, ella me insistía todos los días para que fuese a hablar con su padre y yo, a esa edad, no tenía ni barba, parecía mucho más crío. El día que por fin me decidí, toqué a la puerta y a los segundos me giré para irme, pero la que ahora es mi suegra abrió y tuve que quedarme y decir que venía a hablar con su marido. Estaba tan nervioso que no me salía ni la voz. 
 
P. - De todo lo que ha logrado en la vida, ¿de qué se siente más orgulloso? 
R. - Sé que podría haber conseguido más cosas, pero de lo que más orgulloso me siento es de mi familia, de verlos bien, de saber que mis hijos tienen un trabajo y son felices al lado de los nietos que me han dado y junto a mí y a mi mujer.