La Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG) de Almería una nueva oleada de robos a los agricultores del Poniente almeriense, como ha podido comprobar D-CERCA. La organización apunta que “Las incursiones se producen en el almacén de la explotación y dentro
del invernadero y van buscando material eléctrico, que usamos para alimentar
los automatismos, o directamente motores de riego y de aplicación de
fitosanitarios. Ahora mismo son los principales objetivos de los ladrones”.

Según informan, en la comarca hay una treintena de explotaciones afectadas que han sufrido el destrozo de sus instalaciones y robos de cables de cobre, motores de riego y de fitosanitarios, entre otros enseres. “Llevamos mucho tiempo denunciando este problema pues
son muchos los agricultores que nos trasladan casi todos los días incidencias
de robos en sus explotaciones. Es urgente una mayor implicación, sobre
todo, de los Grupo ROCA. Creemos que esta unidad de la Guardia Civil es
un elemento fundamental en la lucha contra la delincuencia por lo que
hay que seguir fortaleciéndola si se quiere llegar a desmantelar esta situación
que preocupa a los agricultores pues se encuentran indefensos, expuestos y
sin protección ante este aumento de criminalidad”, ha explicado Andrés
Góngora, secretario provincial de COAG.
La organización agraria ha reclamado un aumento de la vigilancia en la zona y el refuerzo de los Grupos ROCA de la Guardia Civil, encargados de las áreas rurales. Insisten en la urgencia
de llevar a la práctica las medidas necesarias para reforzar estas unidades "en momentos de la campaña como el actual, especialmente propicio para el aumento
de la criminalidad", y destaca la necesidad
de incrementar los esfuerzos hasta ahora aplicados para paliar esta
nueva oleada de robos, con la sustracción de material eléctrico, como
cables que están dentro de los invernaderos para alimentar los automatismos, o
directamente motores de riego y motores de aplicación de fitosanitarios.
"En
este sentido, y dentro de las medidas a tomar", apuntan, "es necesario asimismo agilizar
los días de espera desde que se da el aviso del robo hasta que se puede
interponer la denuncia y realizar la inspección ocular puesto que
en algunos casos se están demorando hasta cuatro y cinco días", según indican
afectados en contacto con COAG.
Por ello, proponen un incremento sustantivo en
la vigilancia y seguimiento del material robado como una
de las vías disuasorias más efectivas, pues, según señaló Góngora, “tenemos que
estar alerta y trabajar desde la prevención. Hay que tener presente que
se aproxima la temporada de verano, y que ésta es una época en la que las áreas
rurales se encuentran menos frecuentadas y, por tanto, están más expuestas
a estas incursiones. Es importante seguir el material robado por las
principales vías en las que se le da salida: desguaces, puertos marítimos,
fronteras...".
D-CERCA